29/5/09

El Dulce Humor de Francisco Zúñiga Díaz - Tamuga


Queremos compartir en esta ocasión un brevísimo cuento del maestro Francisco Zúñiga Díaz (1931-1997) de su libro El Viento Viejo, editado en 1978 por la Editorial Costa Rica.

Anteriormente habíamos posteado aquí un pequeño ensayo sobre su poesía humorística, "Sonetos de Amor en Bicicleta", con el objetivo de recordar al maestro en su faceta humorísta y sobre todo en el género del cuento, el cual cultivó mayoritariamente, ponemos para hacer las delicias de todos el titulado "Tamuga" otro heterónimo de "Chico" y que muchos años después, daría lugar a otra saga de cuentos, todos humorísticos, sobre este misterioso y apócrifo personaje, sus andanzas y travesuras, que no maldad, no puede haber maldad en la cándida y hermosa picardía de nuestro héroe... Provecho!!!!!


TAMUGA

En el recreo o en clase -y más en clase- Tamuga era el problema.

¿Qué una diablura?: Tamuga. Qué un alboroto?: Tamuga. ¿Qué un nuevo apodo?: Tamuga.
Y la fama de Tamuga -la de malo, que la de bueno no trasciende- se saltó las cercas de la escuela y circuló, con viento a favor, por todo el pueblo.

"...que no te juntes con Tamuga". "...Que me pegó Tamuga". "...Que es que Tamuga me quitó el cuaderno y escribió unas malacrianzas y la maestra, por eso, me dejó arrestado".

Y Tamuga por aquí y Tamuga por allá.

Doña Tomasa aumentó sus preocupaciones de madre, que eran como una gran colcha remendada con problemas, tendida en la extensión del estar lidiando todo el día con chiquillos. Y por las dudas le dijo a Josecito:

-Mire, mijito. Yo le recomiendo una cosa: por el amor de Dios, por lo que más quiera, no se junte con ese Tamuga.

Y Josecito se quedó cariacontecido. Muy temeroso ante la nueva prohibición, sumada al no moleste al gato, al no le tire piedras al palo de cas, al no se ensucie porque esa camisa se la tiene que poner mañana, no tuvo más remedio, por primera vez porque doña Tomasa no aceptaba réplicas, que salir en defensa de Tamuga.

Y lo dijo con temor y sorprendido:

-Pero mamá... Si Tamuga es mi hermano Carlos. Es que le dicen Tamuga en la escuela.

Francisco Zúñiga Díaz

 

13/5/09

Juan Carlos Mestre y la perdurable belleza de la poesía

Juan Carlos Mestre


MEMORIA DE LA NOCHE

Esta noche y no en otra noche más cercana o desnuda
voy a empezar a vivir
es que ha pasado un hombre alto como un eucalipto
y no soy yo
cuando pregunta por el dueño de las carnicerías
y entonces entra y clausura todas las sangres
y los clamores del mundo mugen tan gozosos
ya de la vida toda y de la muerte ninguna.
Esta noche y no en otra noche más doliente o profunda
voy a empezar a nacer
es que ha pasado un niño con más fusiles que risas
y no soy yo
cuando pregunta por el dueño del hambre
y la esperanza general de la tierra se conmueve
ya de venganza o de ira.
Esta noche y no en otra noche más triste y obscura
voy a empezar a creer
es que ha pasado una mujer parecida a mi madre
y yo también soy
cuando pregunta por mí y yo me reconozco
ya de dolor o vergüenza.
Esta noche y no en otra noche más cruel o suicida
voy a empezar a morir
es que me ha saludado el que me odia
y no soy yo
cuando pregunta mi oficio terrible de dulzura
y ya una bala me sueña.

Esta noche y no en otra noche más deseada y querida
voy a empezar a cantar
es que el silencio recorre mis cosas
y no soy yo
cuando se callan en el miedo las estrellas
ya sentencia o castigo.
Esta noche y no en otra noche más ciega y oculta
voy a aparecer de repente
es que a tantos han ido reduciendo a la sombra
que ni soy yo
cuando estábamos todos y ahora no existes
ya desolación y miseria.
Esta noche y no en otra noche más bella y sentida
voy a preguntar por el pan
es que ha pasado la muerte toda encendida de trigo
y no soy yo
cuando responde la lluvia cayendo en la nada
ya paciencia o trabajo.
Esta noche y no en otra noche más incierta o mentira
voy a confesarme del miedo
es que han encendido una hoguera
y soy también en la llama
cuando arde el deseo prohibido
ya diferencia o pecado.
Esta noche y no en otra noche más confiada y amiga
voy a rendirme con pena
es que una caricia me acusa
y no soy yo
cuando apuntan mi nombre en el aire
ya condenado o alegre.
Esta noche y no en otra noche más fría o ajena
voy a marcharme hacia siempre
es que nunca la muerte termina
y no soy yo
cuando maltratan el beso con ira
ya religión o fracaso.

Esta noche y no en otra noche más noche y eterna
voy a pensar que respiro
es que una palabra se ahoga en un libro
y no soy yo
cuando aplauden lo horrible del mundo
ya consagración o veneno.
Esta noche y no en otra noche más desolada y perdida
voy a escribir al tirano
es que pasa mi abuela con flores, con vida
y no soy yo
cuando llora vacía ante el cielo
ya letanía o milagro.
Esta noche y no en otra noche más escondida y lejana
voy a quedarme contigo
es que ocurre un monstruo en las selvas del alma
y no soy yo
cuando claman heridas y heridas
ya gobiernos o leyes.
Esta noche y todas las noches del día
voy a decirte mi amiga culpable
es que está pasando la vida
y yo no soy
cuando un hombre se sienta y nos habla
ya destrucción o poesía.

 
http://www.juancarlosmestre.com/