26/10/10

Por qué digo No a Crucitas

Costa Rica, a pesar de lo que muchos piensan, es una Nación Fracturada, profundamente dividida y sin Proyecto de Nación, que transita inercialmente con mayor o menor éxito por el devenir de la Globalización de manera errática.

Un buen ejemplo de esto, es el caso del proyecto de Minería a Cielo Abierto en Crucitas, y que igual que en otras ocasiones a confrontado radicalmente a diversos sectores sociales (CAFTA, COMBO-ICE, etc) En este caso, los principales argumentos a favor han sido:

1. Es un proyecto de inversión que traerá riqueza y desarrollo a una región del país deprimida socieconómicamente
2. Es un proyecto que no representa una amenaza ambiental como lo demuestran los estudios técnicos realizados y dispuesto a rebertir cualquier daño menor contra el ambiente.

En contra:

1. Es una amenaza contra el ambiente, irreversible y de magnitud desconocida. Los estudios técnicos han sido severamente cuestionados tanto por su contenido, como por su tramitación
2. Los beneficios económicos para la zona geográfica en que se llevará a cabo son pocos y efímeros.

Todo ello ha llevado a una larga disputa mediática, propagandística y veligerante por parte de los grupos confrontados, y ahora, parece que la desición final se dará en los Tribunales de Justicia. Las reglas del juego tácitamente aceptadas por las partes es: "Todo o Nada".

Quisiera por ello, exponer muy brevemente algunas opiniones sobre este conflicto, y mis razones para oponerme al proyecto de Minería a Cielo Abierto en Crucitas,
advierto que mi énfasis no será ecologista, porque creo que los argumentos ambientales ya están ampliamente desarrollados y expuestos por personas mejor preparadas en este campo, por esta razón mi abordaje será más bien desde el punto de vista del modelo de desarrollo impuesto por los grupos de poder político y económico (internos y externos) y sus incoherencias al promover desarrollos como el de Crucitas.

1. Se podría decir que a partir de la implementación de los Paquetes de Ajuste Estructural impuestos en la década de los 80 se inicia un cambio de modelo económico en Costa Rica. Dicho cambio apunta hacia: Apertura de mercados y atracción de Inversión Extranjera Directa, con lo cual, el país se integraría a la economía mundial de manera competitiva generando riqueza y una mejor distribución de esta mediante una economía de mercado, con una menor participación del Estado en las decisiones económicas y la prestación de servicios, sediendo al sector privado la operación de la mayoría estos.

Todo esto se ha dado paulatinamente, los grupos que han promovido este modelo lo han hecho desde la manera más ortodoxa (neoliberalismo), pasando por el paternalismo oligarca hasta el más obvio pragmatismo ("neoliberalismo a la tica"). Lo cierto del caso, es que con mayor o menor éxito en la implementación del nuevo modelo, los resultados son como ya dijimos al inicio "erráticos" es decir, que ni estos son tan visibles y obvios como los esperados, pero tampoco todo ha sido un total desastre, que el país tenía ventajas comparativa en inversión social previa que favoreció la transición en algunos sectores, pero también tenía desventajas estructurales que simplemente excluyeron a otros.

2. Es así como treinta años después de que se impuso el nuevo modelo económico basado en la apertura de mercados y la atracción de inversión extranjera directa, que se evidencia un cambio importante en la estructura económica del país, pasamos de ser un país eminentemente agrícola donde productos como el banano y el café generaban buena parte de la riqueza, a una economía de servicios, ahora sectores como turismo y finanzas jugaban un papel protagonista en la economía.

3. A pesar de esa transformación, Costa Rica sigue siendo un país de crecimiento económico medio, que apenas a podido mantener sus índices de desarrollo humano anteriores sin grandes cambios y lo más importante, que ha dejado resagadas social y económicamente a un importante segmento de la sociedad.

4. En efecto, si pensamos en las comunidades alrededor del proyecto minero, ninguna de las partes confrontadas niega que son "comunidades olvidadas", "rezagadas socioeconómicamente". ¿Pero olvidadas por quién o por qué?

5. Olvidadas desde luego por el modelo de crecimiento económico impulsado en el país en los últimos 30 años. El modelo de apertura de mercados y atracción de inversión estranjera directa depende de decisiones que son tomadas por actores económicos racionales y toman en cuenta las ventajas comparativas del país para invertir, (El cuentito de la mano invisible del mercado es tan ingenuo como creer en los Pitufos o en Santa Clos) de esta manera, la inversión, el empleo, la productividad serán evidentes donde las ventajas comparativas están dadas, y ausentes como es el caso de las comunidades en torno a Crucitas.

6. ¿Cual es la solución de las autoridades y promotoras del proyecto? Pues resulta que se trata de una solución pragmática y contradictoria con el modelo económico impulsado y con la buena teoría neoclásica. Su apuesta es concesionar a una transnacional minera la explotación de una mina a cielo abierto. El negocio puede ser conveniente para la transnacional, pero evidentemente el beneficio para el país es limitado: Valor agregado a la economía poco significativo y efímero. Para las comunidades afectadas el beneficio es efímero con el problema de que al final de las operaciones del proyecto quedarán igualmente excluidas del modelo económico vigente y predominante en el país.

7. Es contradictoria la apuesta de las autoridades pues olvidan facilmente la cuestión de las "ventajas comparativas" y dejan de lado que el país no posee ni infraestructura ni es competitiva en los mercados internaciones en el sector minero. ¿Por qué las autoridades apuestan a inversiones cuyo resultado ya conocen, que tienen poco valor agregado, que no son competitivas ni sustentables a largo plazo? Pienso que lo hacen por que es mas barato que la inversión social, que es cara, y de largo plazo. Y como su modelo económico es excluyente, lo que ofrecen a las comunidades en torno a Crusitas es un premio de consolación, efímero y poco importante.

Me opongo al proyecto minero Crucitas porque no es una solución estructural a los problemas de las comunidades aledañas.
Me opongo al proyecto minero Crucitas porque no es sustentable ni competitivo en el tiempo.
Me opongo al proyecto minero Crucitas porque son impredecibles a largo plazo sus efectos ambientales.
Me opongo al proyecto minero Crucitas porque es una solución mediocre al problema de la exclusión social y el reparto de la riqueza en el país.

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