Bodegones. Marcelo Fabio Rodolfi. |
Desayuno continental:
Jugo de naranja y café con leche,
Dos tostadas y jalea de fresa,
Dos huevos fritos,
Una rebanada de Jamón
Antes de media hora vendrán a recogerme
Y apenas tendré tiempo de ir a recoger mi celular
Que olvidé al lado de la cama…
Ella podría llamar al Hotel
Y el muchacho que me sirvió el desayuno
Vendría diligente con un teléfono en la bandeja
Para servirme su voz anhelante
Su oído alerta
Si me apurara en terminar
Y en lavarme los dientes y ponerme el saco
Quizás alcanzaría para pedir perdón
Antes que lleguen por mí, antes del agua de colonia…
Pero no es necesario pedir perdón - ahora que tengo tiempo -
pero como desconfío de mi:
perdón por las palabras que me creí
cuando celebraba los discursos odiosos
porque tu única dignidad consiste en sentirte mi Señora
perdóname por dejarte sola mientras sollozabas en la sala
y los gatos murmuraban canciones hermosas
como la madrugada de los peces
perdóname por todas las veces que dije que me esperaras
-te mentía, y sabías que te mentía-
¡qué horroroso es mentir cuando sabes la verdad de mis mentiras!
Y las gracias también:
gracias por sonreír cuando te prometo un fin de semana feliz
gracias por gobernar a las sirvientas y las planchadoras
gracias por soportar la sufriente soledad de mi pulgar
y la hazaña de tus piernas desoladas cuando buscan un cuerpo
porque mañana, volveré a traicionarte.
Todo delicadeza este hombre de negocios, ¿no?
ResponderEliminarEmpieza algo rígido, pero luego levanta vuelo y logra "despertarte" y dejarte con una sensación amarga.
¿Esta serie de negocios es un libro o un solo poema?
Saludos
Bueno, te mereces una respuesta, pues me lo has venido preguntando y me he hecho el maje...
ResponderEliminarPues no se trata de un solo poema unitario, en efecto es una serie de poemas que se llaman "Viaje de Negocios".
Pero tampoco es un poemario... tardaría 20 años en escribirlo y a estas alturas ya estoy empezando a sentir que el tema se agotó.
Pero la serie en sí serán como 9 poemas, y seguro las incluiré como una sección al poemario que ya había compartido contigo...
Como te he platicado antes, siempre me siento como un intruso con la poesía, pero no puedo dejar a la bandida... por eso siempre me gusta visitarla de vez en cuando...
Saludos!!!!
Cuando le entramos a Novela?
Ahí dice: Yo no leo La Nación, así que veo de puntillas este blog (me gusta) porque, ni modo, yo escribo en La Nación.
ResponderEliminarMe apunté, clandestinamente, como seguidor de este blog. Es para no perderlo de vista. Es que voy a L huella del ojo. Si acaso usted visita el mío, me gustaría que hiciese lo mismo.
ResponderEliminarMe refresca encontrarme con la imagen de Francisco Zúñiga ahí. Buenas "conversas" tuvimos cuando yo trabajé por buenos años en Libertad y Chico escribía una columna para dicho seminario, que continuaba, a su manera, la de García Herrera. Recuerdo las pláticas con Chico Zúñiga, las habidas con Manuel Mora (¡de privilegio!) y las con el humor del periodista Enrique Mora.
ResponderEliminar(Disculpen esta glosa)
Perdón, es semanario*, no seminario* en el comentario anterior. Ya me voy. Ya hice más bulla de la debida aquí.
ResponderEliminarDon William, tiene razón, Yo no leo la Nación, tengo mis razones personales para no hacerlo, y también para manifestarlo públicamente, ya platicaremos de eso en su oportunidad.
ResponderEliminarMientras tanto, sea siempre bienvenido, agradezco sus comentarios a esta entrada y las anteriores.
Igualmente me alegran los lindos recuerdos que trae sobre Chico, a quien tanto amamos.
Y claro que será un gusto visitar su blog.
Gracias.