7/2/11

Desengaños

Hace algunos meses me di cuenta de lo inútil que era tratar de seducirte, de ser el primero en tu vida, tu favorito o algo así.

 Todo lo que había hecho con obstinada desesperación por llamar tu atención, como aquel náufrago que agita su brazo hacia la luz del barco que se aleja, lo puedo ver ahora tal como fue.

Cuando te enviaba algo de lo que había escrito, me recordabas lo triste que era tu existencia y cómo se había acelerado tu ceguera, pero me negaba a aceptar, pues sabía que a pesar de ellas estabas escribiendo, y estabas leyendo.

Incluso ahora , que te envío mi primer libro, sé que no pasaras de la primera página donde te escribí mi dedicatoria, todo lo que te interesa son esas dos líneas en manuscrito, expresamente para ti.

Lo malo de estos desengaños es no saber qué vendrá de ahora en adelante.

Emannuel Freeman.

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