16/7/18

Mundo cruel – Luis Negrón




Nueve textos, menos de cien páginas, relatos escritos con una prosa limpia, vernácula y filosa; sencillos, pero de una sencillez engañosa, porque la elaboración de estos textos, tanto en forma como en trama, implican una intuición en el manejo de los materiales compositivos que solo el oficio y el genio otorgan.

Y es que Negrón sabe cómo contar y hacer relatos de lo más cotidiano, desde recados escritos en papelitos en “Por Guayama” o una simple charla telefónica en “La Edwin” o un diálogo incidental en “Junito” y “Muchos” en fin, todo en el entorno cósmico y local de Santurce, Puerto Rico, es un lugar más y es todo el mundo, a Negrón le calza como a pocos la máxima de Tolstoi.

Hay una picardía en sus personajes, ácida y triste, una forma de resignación para los que sobreviven, para los que se afirman con una discreta dignidad personal en su modo de vida, sin eufemismos, sin consignas ni corrección política, todas locas y maricas, enamoradas, tratando de seducir a los chicos guapos, de comer y pagar la renta, es un mundo cruel para ellas, para ellos, visto desde fuera y el confort heteronormal; no se trata de héroes ni antihéroes, tan solo gente sencilla que trata de sobrevivir.

Luis Negrón


En unos relatos abierta y directamente homoeróticos, el autor tiene una ventaja y un plus más: sabe contar con naturalidad lo que tiene de repugnante para las viejas beatas, los fundamentalistas y para los más homofóbicos, pero es que lo cuenta con tanta sinceridad, que está claro que este autor es magnánimo y amoroso hasta para quienes lo odian sin conocerlo.

Que hermoso libro nos regaló Negrón, y como es maña y vicio mío, siempre me gusta destacar un texto en mis reseñas, y ese es “El Jardín” una delicada pieza llena de ternura, y de dolor, donde lo sacrificial llega hasta lo absurdo, y solo quedan unas migajas de dignidad para sobrevivir.

Sobrevivir, sobrevivir, qué mundo tan cruel.

Germán Hernández



4/7/18

Julio Cortázar

Julio Cortázar



Es julio y es el mes de Julio, Cortázar desde luego, y aquí pueden descargar su obra en formato epub en los siguientes links.
  

       
        
Sobre el autor el Proyecto Striptorium dice:

Fue un escritor, traductor e intelectual argentino nacido en Bélgica y nacionalizado francés.

Se le considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, comparable a Jorge Luis Borges, Antón Chéjov o Edgar Allan Poe, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal y donde los personajes adquieren una autonomía y una profundidad psicológica, pocas veces vista hasta entonces. Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el Surrealismo.

Vivió buena parte de su vida en París, ciudad en la que se estableció en 1951, en la que ambientó algunas de sus obras, y donde finalmente murió. En 1981 se le otorgó la ciudadanía francesa. Cortázar también vivió en Argentina, España y Suiza.



27/6/18

Mircea Cărtărescu

Mircea Cărtărescu



Comparto la obra en formato epub del escritor rumano Mircea Cărtărescu , espero que disfrutes su lectura, podés descargarte todos sus libros en los siguientes links



Sobre el autor el Proyecto Striptorium dice:

Autor imprescindible para unos y objeto de la ira implacable de otros.  Lo cierto es que su producción literaria no deja indiferentes a los lectores, a los críticos ni a los intelectuales de su país. Cărtărescu nació en Bucarest en 1956, estudió en la Facultad de Letras de la capital y se convirtió, desde bien temprano, en líder de opinión entre los jóvenes poetas que frecuentaban el Cenáculo del lunes, a cargo por aquel entonces del prestigioso profesor y crítico literario Nicolae Manolescu. Marcado profundamente por esa experiencia, nunca ha dejado de repetir  que los años de estudiante universitario constituyen su «estado espiritual» predilecto. Desde 1989, Mircea Cărtărescu es profesor de la misma Facultad de Letras de Bucarest, ha coordinado un selecto taller de escritura del que han salido algunos de los jóvenes autores más interesantes del momento y participa como profesor invitado en las más prestigiosas universidades europeas.

Su actividad literaria nace en el ámbito de la poesía y se ve bendecida por el éxito temprano: su primer libro de poemas, Faruri, vitrine, fotografii (Faros, escaparates, fotografías, 1980), obtiene el premio al mejor autor novel por parte de la Unión de Escritores de Rumania. Tras dos incursiones más en el mundo de la poesía, Cărtărescu publica su primer volumen de prosa titulado Visul (El sueño), en 1989, tan sólo dos meses antes del estallido de la revolución que acabó con la dictadura de Nicolae Ceausescu. El Ruletista abría la serie de historias interrelacionadas que lo componían. Sin embargo, este relato no superó el control de la censura comunista que lo consideró demasiado violento y el autor se vio obligado a renunciar a él y a aceptar la mutilación de parte de los otros relatos. Hubo que esperar hasta 1993 para ver publicado El sueño en su totalidad, esta vez bajo el título original de Nostalgia —un título que tampoco había sido del gusto de los censores comunistas y que, en realidad, estaba inspirado en la película del mismo nombre del director ruso Andrei Tarkovsky—. A éste le siguieron Travestí (1994), Orbitor (Cegador), Enciclopedia Zmeilor (La enciclopedia de los dragones, 2002), De ce iubim femeile (Por qué nos gustan las mujeres)...

En un entorno artístico sometido a la escrupulosa labor de los censores del Partido irrumpe la generación en la que se incluye al joven Cărtărescu:  un colectivo de jóvenes autores que aspiran a romper con el lenguaje literario de las generaciones precedentes. No dudan en buscar sus referentes inmediatos en la literatura norteamericana antes que en la europea y seguir la estela de Alien Ginsberg, John Ashbery o Frank O’Hara. Ese movimiento ha sido calificado como «textualismo», «ochentismo» o «lunedismo», pero es la etiqueta de Postmodernismo la que más éxito ha cosechado entre los críticos. Como el propio autor señala, la «Generación de los 80» fue el resultado del esfuerzo por acompasar la literatura rumana con la literatura del momento y por enlazarla, a su vez, con la gran generación de los vanguardistas rumanos anteriores a la II Guerra Mundial: Tristan Tzara, Urmuz o al padre del teatro del absurdo, Eugène Ionesco. A tenor de este planteamiento, más que de Postmodernismo habría que hablar de autores Neovanguardistas. Los autores de esa generación, con Cărtărescu a la cabeza, cultivan con frenesí el mismo narcisismo mimado por la vida urbana o el mismo espíritu lúdico, exaltado y pueril de sus predecesores vanguardistas.

‏ En la obra de Mircea Cărtărescu  late con fuerza, junto a esa vena postmoderna o neovanguardista, otra vena que la entronca en una tradición propia y original de la literatura rumana: el Onirismo que surgió con fuerza en Rumania a finales de los años 60, a pesar de que el régimen comunista persiguió con saña a los poetas y autores oníricos que mostraban la osadía de expresarse en un lenguaje literario que escapaba al control ideológico y que daba prueba —sin duda lo más grave— de una vigorosa libertad interior. Los escritores oníricos recurren al sueño de forma diferente a como lo habían hecho los surrealistas. Para ellos, el sueño no es un simple proveedor de imágenes sino todo un modelo compositivo. La obra narrativa de Cărtărescu bebe de ese mismo filón onírico y está profundamente marcada por la presencia de los sueños, del subconsciente. En palabras del propio autor, «el sueño no es una huida de la realidad, es una parte de la realidad trenzada de forma inseparable con todo lo demás.» Mircea Cărtărescu se sirve de la actividad oscura del subconsciente, provocada por una lucidez exacerbada, para bucear en la cara oculta de la realidad. Y es que es la lucidez extrema, que a veces se confunde con la locura, la única capaz de abrir esa «puerta dibujada en la pared».


26/6/18

Rodrigo Quirós – Silencio




Qué difícil es recordar, todo viene en desorden, amañado y sesgado por un crepitar de instantes nuevos; nebulosos los recuerdos se van acomodando, se ajustan, se modifican incansablemente, hasta que la memoria los hace florecer falsos, ungidos de deseo, nuestro deseo.

A Rodrigo Quirós lo conocí, o tuve noticia de él en el taller de Chico Zúñiga, hace más de veinticinco años, por entonces era un mocoso estúpido, (ahora solo queda de mí la estupidez) lo recuerdo ahora como un hombre viejo, casi tan viejo como me siento ahora, su rostro estaba curtido de smog, de viento, de un sol cruel, vestía un saco negro, que olía ha guardado, todo él olía a sucio, a viejo, a calle, con una joroba enorme. Hablaba con pasión de Rinbaud, de Eluard, de Baudelaire, lo escuché recitar de memoria el “Barco ebrio” y las “Letanías de Satanás”. Yo estaba fascinado.

Este modesto y olvidado poeta lo vi una ves más al poco tiempo, en las calles, con un andar dantesco, hablando solo, sumido en su dulce locura, así murió, solo, loco, olvidado. Hoy quiero recordar uno de sus poemas, de 1967, de un pequeño poemario “Después de nacer”, un poema dulce y representativo de un poeta místico y vernáculo a la vez: “Silencio”.

Germán Hernández.

 
Rodrigo Quirós

Silencio

Si yo dijera: Existo,
¿me atendería la noche?,
¿qué variación habría en el negro silencio
con heladas estrellas y hierbas desmayadas?
Mi voz se tornaría un eco milenario
De la música inmóvil que sostiene el espacio,
Se volvería más frío el brillo de mis ojos
Y manos ardientes se llenarían de ausencia.

Si yo dijera, ahora,
a la noche, que existo,
que su inmensidad fija el peso de mi cuerpo,
que todo su destino se contiene en mis ojos,
¿qué señal volaría por entre las estrellas?
¿qué fuego tocaría mi pecho interrogante?
Bendición que respiro.
La noche me contiene y yo le doy su nombre.
El mundo me contiene y yo le doy sentido,
entre tantas distancias de negrura y misterio
no diré una palabra. Sólo quiero el silencio.

Rodrigo Quirós.



24/6/18

Perder la decencia




Yo nada sé ni entiendo de fútbol. Pero sí sé de la alegría de celebrar un gol, de cuando un jugador con picardía y espontaneidad se sale del guion y nos hace soñar con una travesura contra algún gigante invencible. El fútbol es a veces la única alegría de los que sobreviven cotidiananamente atados a sus rutinas, la única posibilidad de trascendencia, no por nada los espectadores creen que sus consignas, camisetas e inflamados ánimos también juegan en la cancha. Por eso duele tanto la derrota para los que tienen tan pocas victorias.

El viernes 22 de junio, en un juego que según expertos, y jugadores fue perfecto y lo dieron todo, acabó definitivamente el sueño de la afición de repetir aquellas victorias de Brasil 2014; siendo realistas, es poco probable que alguna vez se vuelvan a repetir. Lo que extraña es la conformidad de esa selección de futbol que resumía todos los anhelos de un país ingenua y cándidamente futbolero.

Celso Borges, quien quizás sea el más carismático jugador costarricense de todos los tiempos le reprocha a la afición que esperaba todo de él: “que opine la gente lo que quiera”, ¿de verdad? ¿realmente no te importa?, les duele perder, a quién no, pero en la Sele están satisfechos, ellos seguirán adelante, lo dieron todo según sus palabras, pero nunca los escuché pedirle perdón a una afición que lo espera todo, nunca los escuché decir que un resultado menor al de Brasil 2014 (por iluso que suene) era inaceptable, qué pronto tocaron techo estos muchachos, que poco compromiso tienen con una afición que los adora, parece que les basta con los buenos contratos e ingresos en Europa con los que la gran mayoría no podemos ni soñar, que adicionalmente reciben jugosos patrocinios y contratos publicitarios para vendernos refrescos, pantallas, pollo frito, llantas y planes prepago. Esos jugadores han recibido mucho de un pueblo que los idolatra y que hoy recibe tan poco de ellos, ese pueblo tiene derecho a sentirse derrotado, inconforme, molesto y mucho más ante la conformidad de esa selección y su cuerpo técnico, su actitud es una pérdida de decencia, de decoro y de honor.

Hace diez años, en medio de la más dolorosa fractura y polarización social, los señores Kevin Casas entonces segundo vicepresidente de la república y su compinche el diputado liberacionista Fernando Sánchez suscribieron el finado “Memorándum del miedo” una cínica estrategia de miedo, chantaje a la población y descrédito a sus adversarios, la cual fue implementada íntegramente y la cual llevó al pírrico triunfo de las desproporcionadamente mejor financiadas y logísticamente mejor preparadas fuerzas del “Sí al TLC” contra las del “No”. Ambos muchachos se indignaron mucho por la falta de respeto a su correspondencia privada (el Memorándum fue jaqueado de sus cuentas de correo, pero tampoco eran tan privadas, el Memorando llevaba membrete del gobierno de la república) en todo caso nunca pidieron perdón. Y ni falta que hacía, uno renunció a su vicepresidencia y se fue a dar clases a una prestigiosa universidad norteamericana, y siguió siendo colaborador ocasional de la Nación y de CNN, y como recompensa hoy estrecha la mano del presidente Carlos Alvarado que lo ha juramentado para que sirva a la Patria como ciudadano notable para la “Reforma del Estado” (El mismo día en que la Sele de fútbol sale conforme y satisfecha de su eliminación al mundial). Vale agregar que el ex diputado Sánchez, recibió como recompensa por el Memorando irse para el Vaticano como diplomático durante la administración de Chinchilla y parte de la de Solís (Hasta un libro de memorias escribió de esa hermosa experiencia) y regresó al país para ser hoy el flamante Rector de la Universidad Católica. Esas cosas duelen, hay gente honorable que ha dado toda su vida por causas superiores sin recibir nada a cambio.

Pero lo que realmente indigna de todo esto, es que Carlos Alvarado se olvidó muy pronto del millón  trescientas mil personas que lo hicieron jefe del Poder Ejecutivo, del mandato que el electorado le trasladó y de lo pronto que lanzó a la basura su plan de gobierno para abrazar las componendas de Piza y el equipo económico que le impusieron con sus recetas fondomonetaristas fracasadas hace más de treinta años; indigna más la comisión de “notables” que nombra ahora y que juramenta como lo hizo con la sele de fútbol como si de ellos dependiera ahora el cargo que ostenta. ¿Dónde están los grupos de mujeres, de colectivos LGBTI, de ambientalistas, de sindicatos, de campesinos, de las juventudes y personas de buena fe que ayudaron ponerlo a la cabeza del ejecutivo?, ¿tan rápido los desechó?, nunca he entendido el desprecio de la dirigencia del PAC por los sectores sociales.

Al inicio de la gestión de Carlos Alvarado he sido ácido y duramente escéptico, muy en el fondo anhelaba equivocarme en mis críticas, pero ahora que todo está claro, el señor presidente ha perdido todo mi respeto, evidentemente lo mangonean fuerzas políticas que lo han cooptado, no vale ni como escritor (aunque sus mediocres novelas se agotaran en la Librería Internacional que tanto desprecia la literatura criolla).

¿Dónde estabas Carlos hace diez años? Muchos estábamos dando la lucha por un modelo de sociedad, por la dignidad, por la patria, aunque no sirviera de nada. Pero el presidente hoy sos vos, y nos has traicionado y nos has dado una bofetada mientras estrechabas la mano de un personaje indigno y siniestro de la historia nacional a quien haces tú asesor y aliado. Su actitud don Carlos es una pérdida de decencia, de decoro y de honor.

Germán Hernández.





24/5/18

Libros libres - Philip Roth



Se nos fue Philip Roth, pero su obra nos queda, aquí comparto con todos y toda mi colección de su obra en forma epub.

Puedes descargar sus libros dando click al siguiente enlace: Philip Roth

"PHILIP MILTON ROTH. (Newark, Nueva Jersey, 19 de marzo de 1933 - 22 de mayo de 2018) fue un escritor estadounidense de origen judío, conocido sobre todo por sus novelas, aunque también ha escrito cuentos y ensayos. Entre sus obras más conocidas se encuentran: la colección de cuentos de 1959 Goodbye, Columbus, la novela El mal de Portnoy (1969), y su «trilogía americana», publicada en los años 1990, compuesta por las novelas Pastoral americana (1997), ganadora del Pulitzer, Me casé con un comunista(1998), y La mancha humana (2000).

Muchas de sus obras reflejan los problemas de asimilación e identidad de los judíos de Estados Unidos, lo cual lo vincula con otros autores estadounidenses como Saul Bellow, Premio Nobel en 1976, o Bernard Malamud, que también tratan en sus obras la experiencias de los judíos estadounidenses.

Gran parte de la obra de Roth explora la naturaleza del deseo sexual y la autocomprensión. Su ficción se caracteriza por el monólogo íntimo, pronunciado con un sentido de humor rebelde y la energía histérica a veces asociada con el héroe y el narrador de El mal de Portnoy, la novela que le trajo la fama."




Recomendaciones para reducir el gasto del gobierno.




En la edición del domingo 20 de mayo de La Nación, en su columna “Sana crítica” con el título "Empleo y mujeres"  de la señora Nuria Marín Raventós (frustrada primera dama) hace una serie de “sanas” observaciones sobre la última encuesta permanente de empleo del INEC. En primer lugar, destaca que el número de personas desempleadas creció, especialmente en las personas jóvenes, y en las mujeres.
Advierte doña Nuria que ojalá esas inerciales cifras no sumen más “ninis” según ella “semilla de cultivo para el embarazo adolescente, la delincuencia y la drogadicción”. Ignoramos (y ella también) de dónde sacó que los “ninis”, esos güilas que no quieren estudiar ni bretiar por estar jugando Nintendo hasta el amanecer, son adolescentes embarazadas, drogadictos y criminales. La verdad es que no existen estudios para explicar qué estratos socioeconómicos componen a esa población, no se sabe cúantas ninis hay, ni cúantos ninis hay, tampoco se sabe si fuman mota o si son sicarios, doña Nuria está bateando, y sin saberlo está calumniando a los chiquitos chineados de papi y mami que atraviesan una adolescencia “extendida”, quién sabe.
De repente señala dos prioridades país: La generación de empleo (a los ninis les vale picha) y la reducción del déficit fiscal, que para ella (y espero que solidariamente) se resuelve en el control del gasto público, y hasta se atreve a decir que “es señal indispensable para la inversión y el crecimiento” (le voy a tomar la palabra).
Añade doña Nuria que un “mecanismo más inteligente de creación de riqueza y crecimiento es el aprovechamiento del talento femenino en la economía” dado que como ella señala, la tasa de ocupación de las mujeres es apenas de un 37,1%.
Y así doña Nuria nos da su receta: Ampliar el acceso y la cobertura de la Red de Cuido, facilitar el acceso a la banca de desarrollo, programas de autoestima e innovación, mentorías, bla, bla, bla, todas soluciones en las que podríamos coincidir, pero que son carísimas, y que no es más que la misma cantaleta de las Cámaras Empresariales, ¿cómo reducir el gasto gubernamental aumentando el gasto asistencial? ¿De dónde saldrá la harina sin gastar? Eso es un misterio que ella no se molesta en resolver y que ingenuamente sugiere que “son medidas en las cuales las ONG y el sector empresarial pueden ser aliados estratégicos”. Pero sin cacao no hay chocolate, y la plata no saldrá ellos, sino de los que pagamos impuestos, Usted y yo.
He aquí una propuesta para reducir el gasto del Estado, no resolverá el déficit fiscal, pero será una humilde, ética y necesaria contribución: El Estado por décadas paga onerosos alquileres por edificios ruinosos y que solo esperan un meneón para caerse, doña Nuria Marín Raventós por cierto recibe unos cuantos cientos de millones mensuales por alquilarlos al Estado, gasto inútil. Se le deberían expropiar opinan algunos, pero no, esa porquería de edificios no vale ni como escombros. Mejor sería tomar esas partidas subejecutadas que tanto le molestan a la Autoridad Presupuestaria e invertirlos en edificios propios para los ministerios que hoy le alquilan a doña Nuria (eso no va a aumentar el gasto, pues los recursos están disponibles) así generamos inversión, contratos con las constructoras, que contratarán obreros (pueden ser obreras también), y al final, no hay gasto pues todo pasa al patrimonio en activos fijos del Estado, y terminamos con esos alquileres inútiles. ¿Se solidariza doña Nuria a reducir el gasto público? ¿Agarró el volado Carlitos o tiene que pedirle permiso a Piza?

Germán Hernández



18/5/18

Mauricio Ventanas – Ideología de los Vertebrados



Por circunstancias de la vida, mis mejores lecturas son siembre en el asiento de un autobús. Las inútiles horas que pasaría vegetando en el transporte público digo yo que las aprovecho leyendo. La última vez que entre presas, frenazos, llantos de bebés, vendedores de cajeticas, y el codo o la pierna incómoda de mi acompañante la lectura me abstrajo y me transportó hasta las lágrimas y las carcajadas (así, simultáneamente) fue leyendo “Guirnarlas bajo tierra” de Rodolfo Arias, y ahora me vuelve a pasar con “Ideología de los vertebrados” de Mauricio Ventanas, hacía rato que un libro no me emocionaba y conmovía tanto.

Se trata pues de un cuentario, aunque, mejor dicho, de un tramado de textos entre relato corto, nouvelle, prosa poética, en fin, un bicho viscoso, y amorfo, y a la vez armonioso. Se intuye que es un texto largamente edificado y trabajado, ya teníamos noticia del último texto que lo compone: “Crustáceos” en la antología “Historias de nunca acabar” compilada por Guillermo Barquero  y Juan Murillo en el 2009. Así que esa larga gestación dio a luz un libro impecable, textos densos, duros, desconcertantes, irreverentes. Quiero destacar la voz intrusiva del narrador, se necesita mucha habilidad para manejarla con la soltura con que lo hace Ventanas, su prosa embelesa, de verdad que encanta leer a un autor que trata con tanto respeto y dignidad sus herramientas y materiales de trabajo.

Compuesto por dieciséis textos (ya dijimos de variable extensión y formato) quisiera destacar tres de ellos, los que me gustaron más, "Urbanismo", curiosa sala de espejos y de simultaneidades, "Ganadería" que me recordó a los ingleses de Pink Floyd y la principesca pareja real y cómo no, "Basuremia", la cereza en el pastel, novela breve si se quiere, que pudo haberse impreso separadamente, pues tiene su propia autonomía, un relato donde todas las virtudes del autor brillan, la ironía, la dulce ingenuidad del protagonista, la hilaridad provinciana y gamonal, el cosmopolitismo tan propio de nuestra generación, un relato perfectamente ejecutado.

Mauricio Ventanas


En fin, “Ideología de los vertebrados es seguramente y por mucho lo mejor de la narrativa breve impresa en el 2017 y en lo que va de esta joven centuria. Recomiendo su lectura bajo los aguaceros de mayo, en la intimidad de las presas, entre luces direccionales durante la hora pico.

Germán Hernández


17/5/18

¿Dios tiene sexo?


El Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni de Gian Lorenzo Bernini



Recién, en redes sociales hice esta pregunta: ¿Dios tiene sexo? El motivo de esta tenía más que ver con la resiente resolución del Tribunal Supremo de Elecciones de eliminar la casilla de “sexo” en la cédula de identidad. De esta manera, ser macho o hembra de la especie hominidae, es ahora un asunto de género, de cómo las personas se sientan o definan así mismas. Desde luego, esto provocó más de una reacción en diversos sectores, para los colectivos LGBTI y especialmente para la población transgénero e intragénero, es un reconocimiento a su humanidad y autodeterminación como sujetos, mientras que, para otros sectores, supone una amenaza a la heterosexualidad, y donde la biología determina el género de las personas asumido dicotómicamente en macho, hembra, pene o vagina.

Personalmente, creo que si alguien se autopercibe como heterosexual, no debería temer nada, mucho menos la omisión o no en un documento sobre su sexo biológico. Más bien, podría acercarse a las otras identidades de género con sana curiosidad, para conocerlas y comprenderlas mejor, creo que verán que en ellas hay tanta humanidad como en la propia. Es comprensible sentir recelo y temor hacia lo desconocido, pero no es tolerable persistir en ese desconocimiento, como también es necesario buscar las maneras adecuadas de comunicar, sensibilizar y persuadir a las personas, sin que se sientan amenazadas.

Volviendo a la pregunta, ¿Dios tiene sexo? Me refería a si Dios es macho o hembra, no a si tenía relaciones sexuales, pero bueno, con picardía muchos y muchas de quienes escribieron en mi muro de Facebook se fueron por ese sentido, bandidillos, más de uno y una se la pasó bien divertido. Incluso algunos aprovecharon para lanzar sus "herejias",  pero en el caso de los no creyentes tales "erejías" no tienen efecto, no se puede ofender algo que no existe. Pero sí se ofende a las personas creyentes, y creo que eso no se vale, no es una estrategia muy eficaz de convencer a otros sobre nuestras creencias, y tampoco es una actitud respetuosa de la diversidad de visiones de mundo (acertadas o no) pero tan legítimas como la propia. Pero bien, ahora trataré de formular mi opinión al respecto.

Independientemente de que seamos o no creyentes, Creo que, al referirnos a Dios, categorías como sexo no aplican, se trata de un ser metafísico, no es macho ni hembra, simplemente Dios no tiene sexo de la manera en que la humanidad lo entiende. Ahora bien, la humanidad en sus infinitas representaciones e idealizaciones de lo divino, siempre, con la intención de aproximarse o comprenderlo lo ha antropomorfizado, es decir, hemos hecho a Dios a nuestra imagen y semejanza, pero todas esas representaciones de lo divino no despegan del suelo, están muy lejos de lo que nos quieren explicar y presentar. En ese sentido es comprensible la desconfianza que sienten las personas no creyentes hacia la mayoría de esas representaciones.

Entonces diremos que, ¿toda representación de lo divino es falsa? Pues sí, lo es. Pero, por otra parte, juega un papel como vehículo que conduce al ser humano hacia su propia experiencia de lo metafísico, tanto para bien como para mal. Para mal, cuando el sujeto renuncia a su búsqueda personal de lo divino y lo sustituye por su imagen, es decir, que su práctica se queda en las formas ritualizadas y representaciones aprendidas.

Usualmente, las instituciones religiosas son las portadoras de estas representaciones, y pueden ser un vehículo que permite a los sujetos a realizar su propia búsqueda de espiritualidad, pero no por eso tienen el monopolio de esta, la cual es una experiencia que puede ser vivida fuera de las instituciones religiosas, y eso incluye a quienes no son creyentes. Véase que cuando me refiero a la espiritualidad no me estoy refiriendo a lo metafísico, ni a lo divino estrictamente, me estoy refiriendo a una experiencia que puede ser liberadora para el sujeto, que le inspira y le da sentido y propósito a su existencia, sea dentro o fuera de las instituciones religiosas, sea deísta o no.

Ahora bien, y dado que mi pregunta inicial fue interpretada como: ¿Dios practica el sexo? Pues volvemos a las representaciones de lo divino, esquivo siempre, incognoscible desde la experiencia humana, y sin embardo hemos sexualizado a Dios a lo largo de la historia de la humanidad, quizá para entenderlo, para acercarnos a lo divino. Y quizá las más hermosas de esas representaciones sean mediante la analogía del amado y la amada, desde el cristianismo son muchas esas representaciones de Jesucristo en el rol del amante que posee a su amada representando a la iglesia, algunas de estas son sencillamente exquisitas, especialmente las literarias, desde los poemas del Cantar de los Cantares, pasando por San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, los sonetos de Sor Juana Inés de la Cruz y más cercano hoy con la poesía mística de Ernesto Cardenal en obras como “El telescopio en la noche oscura”.

Sí, quizá la más acabada, y la más hermosa forma en que los hombres y las mujeres a lo largo de la historia han intentado para acercarse a Dios, vislumbrar y comprender su amor y entrega recíprocas, no pudo ser descrito de mejor manera que en ese encuentro, en cuerpo y alma, en la carne, en el amor erótico, en el sexo.

Germán Hernández.


13/5/18

Libros libres - Alice Munro




Esta semana, quiero compartir mi colección de libros electrónicos en formato epub de la gran escritora canadiense Alice Munro. Espero que la disfruten.

Puedes descargar su obra dando click en este enlace: Alice Munro


Alice Ann Munro, de nacimiento Alice Ann Laidlaw (Wingham, Ontario, 10 de julio de 1931) es una narradora canadiense, sobre todo de relatos. 


Está considerada como una de las escritoras actuales más destacadas en lengua inglesa. En 2013, le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura. Vivió primero en una granja al oeste de esa zona canadiense, en una época de depresión económica; esta vida tan elemental fue decisiva como trasfondo en una parte de sus relatos.

Conoció muy joven a Michael Munro, en la Universidad de Western Ontario. Para pagarse los estudios, trabajó como camarera, recolectora de tabaco y en una biblioteca. Se casó en 1951, y se instalaron en Vancouver. Tuvo su primera hija a los 21 años. Luego, ya con sus tres hijas, en 1963 se trasladó a Victoria, donde llevó con su marido una librería.

Se divorció en 1972, y al regresar a su estado natal se convirtió en una fructífera escritora-residente en su antigua universidad. Volvió a casarse en 1976, con Gerald Fremlin. A partir de entonces, consolidó su carrera de escritora, ya bien orientada.

Munro, que no se ha prodigado en la prensa, ha reconocido el influjo inicial de grandes escritoras —Katherine Anne Porter, Flannery O'Connor, Carson McCullers o Eudora Welty—, así como de dos narradores: James Agee y especialmente William Maxwell. Sus relatos breves se centran en las relaciones humanas analizadas a través de la lente de la vida cotidiana. Por esto, y por su alta calidad, ha sido llamada "la Chéjov canadiense".

Ha ganado tres veces el premio canadiense a la creación literaria, Premio Literario Governor General's. En 1998, ganó el National Book Critics Circle estadounidense por El amor de una mujer generosa. En España fue premiada con el Premio Reino de Redonda en 2005.