21/1/14

Arnaldur Indridason – La mujer de verde



“¿Quién condena un hombre por asesinar un alma?”
Arnaldur Indridason – La mujer de verde (pág. 238)

Desde el meteórico y espectacular paso de Stieg Larsson y su trilogía Milenium, editores y lectores de todo el mundo han puesto su atención a la literatura negra nórdica, y los hallazgos han sido notables. Pero la literatura negra en esos países no es tan reciente y es obligatorio mencionar a quienes sin duda son los precursores del género, el matrimonio compuesto por Maj Sjöwall y Per Wahlöö, con su saga de diez novelas en las que aparece el inspector Martin Beck; y también a  Henning Mankell y su atormentado inspector Kurt Wallander. Gracias a ellos, el número de autores y obras desde los países del norte van en aumento y en el caso particular de la novela que comentaremos a continuación “La mujer de verde” del islandés Arnaldur Indridason, influencias a tener en cuenta (de las buenas).

Arnaldur Indridason nació en 1961, es  historiador, periodista, crítico de cine y literatura, y hoy por hoy el más conocido y difundido escritor islandés, traducido a 37 idiomas y con más de siete millones de ejemplares vendidos de su obra, con alrededor de 19 títulos, 13 de ellos de su serie negra con el detective Erlendur y su equipo.

El detective Erlendur nos recuerda en algunos aspectos al inspector Walander de Mankell, por su vida disfuncional, abandonó su matrimonio y a su hija, que acabó en la indigencia y drogadicción, vive atormentado por la desaparición de su hermano durante la infancia en una ventisca de nieve. El lirismo bellamente logrado en el estilo narrativo de Indridason nos recuerda a los precursores Maj Sjöwall y Per Wahlöö y esa voluntad por desmistificar a los países nórdicos, que pese a sus bien aprovechada y casi infinita riqueza natural y sus sistemas de bienestar social, también ocultan sus miserias y a través de ellas mediante la ficción de la novela es que se “explica un país”. Desafortunadamente, las obras Indridason han sido poco traducidas al español, y no han provocado el furor que sí han tenido en lengua inglesa.

Arnaldur Indridason
“La mujer de verde”, es su segunda novela de la serie del detective Erlendur, publicada originalmente en el 2001 con el título original Grafarþögn, y traducida en el 2008 al español, primero con el título “Silencio sepulcral” (que es la traducción literal del título en islandés)  y posteriormente con el de “La mujer de verde”. En ella, durante un cumpleaños, unos niños encuentran unos huesos expuestos en una construcción los cuales resultan ser humanos. La lenta excavación de los restos, abre una ventana hacia el pasado, y lo va desenterrando poco a poco conforme el detective Erlendur y su equipo indagan sobre el secreto que guardan; paralelamente se desarrolla un segundo estadio narrativo: la historia de vida de una mujer, su madre y sus hermanos durante la Segunda Guerra Mundial y su interminable sufrimiento en medio de la violencia doméstica, y un tercer estadio narrativo, la vida privada de Erlendur, los demonios de la culpa y su pasado, revividos en el momento en que encuentra su hija drogadicta y la interna en estado grave. Todo converge hacia el final, pero de la manera más dramática y conmovedora. En este sentido, “La mujer de verde” es capaz de removernos, de traspasar el contenido conceptual y descriptivo de la “violencia doméstica” llegando hasta el centro vital y de sentido de esta, superándola, exponiendo lo que al final, en medio del horror que es capaz de transmitir y que se resume demoledoramente:

“- ….Creo que te he hecho una pregunta sobre violencia doméstica.
- Una palabra muy neutra para el asesinato de almas. Una palabra suave para quienes no saben lo que se esconde detrás de ella.”  (Pág. 237).

Para un personaje atormentado como el detective Erlendur, cuyas heridas nunca cicatrizan y así, los pasajes dolorosos de vida, como cuando perdió la mano de su hermano en una ventisca de nieve, o cuando abandonó a su hija recién nacida, son heridas abiertas y sangrantes, es comprensible comprender su terca ansiedad:

“Un crimen es un crimen. No importan los años que hayan pasado.” (pág. 71)

Confrontar los crímenes propios y los ajenos, será, su única forma de expiación.

La mujer de verde debe de considerarse como la obra maestra de la actual literatura negra nórdica, y a Indridason, el más completo de sus actuales escritores. Es imposible salir entero después de leerlo.

Germán Hernández

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