28/6/11

Gina - Rodrigo Soto


Publicada por primera vez en España por la Editorial Periférica, Cáceres, España, 2006 y ese mismo año en Costa Rica por Ediciones Perro Azul, se vuelve a imprimir este año 2011 por Uruk Editores, la breve novela de Rodrigo Soto: Gina.

Rodrigo Soto es uno de los narradores más conocidos de la llamada generación perdida, quien ha recorrido con soltura por los géneros de la poesía, el ensayo, el cuento y la novela. Gina nos parece una síntesis y un puente entre estos últimos dos géneros. Pero no vamos entrar en la discusión bizantina de si es o no novela, o un cuento largo, bla, bla, bla… aceptemos preliminarmente que son dos afluentes que se juntan.

La prosa de Rodrigo Soto es sencilla y eficaz, con pocos recursos sabe elaborar el sustrato para el desarrollo de sus obras, no distrae al lector o lectora con retóricas descripciones, y en donde diálogo interior en sus personajes es sutil, apenas suficiente para interpelar al lector en su propia experiencia.

Gina posee esas características, no es un cuento ni un relato, pues su composición se extiende ameboide y abarca más de lo que el énfasis del cuento quiere. Como novela no se pretende totalizadora, y recorre desde la subjetividad de su protagonista los senderos que todos hemos recorrido: el dilema y el cuestionamiento de todo sujeto por tratar de encontrar sentido al devenir de la existencia, la búsqueda de transformar su circunstancia dotándole de sentido, por eso Gina no es una extraña para el lector, igual que éste, en un momento de su vida traza una línea en el suelo que marca su antes y después de una unión, el reponer los sueños abandonados cargando con los determinantes y mandatos de la vida, evocar los momentos cruciales, la iniciación sexual, la irremediable pérdida de las utopías.

Pequeños cuadros, algunos anecdóticos, otros simplemente evocando los momentos parte aguas en la vida; así va hilvanando Soto una novela que se deja leer sin fatiga, basta un buen sillón y una tarde tranquila para leer Gina.

Pero después de la lectura, si queda resonando en el lector ó lectora juiciosos los hilos sueltos y los clisés de la vida, entonces compartirá con Gina un poco de su terquedad y su amargura, un poco de su vitalidad y voluntad por restituir de sentido las cosas; también, se podrá observar que como mujer, Gina, más que luchar contra los mandatos sociales, aprende a sobrevivir con ellos, y en ese sentido, también extrae pequeñas victorias que casi no hay tiempo para celebrar.

En fin, Gina es una novela que habla de gente común, que vive las mismas cosas comunes que vivimos, pero esos mismos hechos tienen un significado único para cada uno, y por ello es fácil hallar en ella su dignidad y la propia.

Quisiera destacar el tercer capítulo de la novela, un texto que logra en pocas líneas describir el recomenzar de una nueva vida para Gina, un año en la vida de Gina, las casas vacías que van quedando atrás, Gina y su mundo a cuestas, en su pequeña cápsula verde: El Marciano.

Germán Hernández

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