13/11/16

Consejos a un joven poeta – La Prensa




Querido poeta, (lo digo en sentido amplio, no importa si eres narrador, dramaturgo, poeta o ensayista) dedico a vos estos consejos para que no te pase lo que a un amigo, que no vale la pena mentar aquí, tal vez algo de provecho encuentres en ellos.

Esta vez quiero hablar de la prensa, de los medios de comunicación. ¿Por qué les iba a interesar tu obra? Espero que estés de acuerdo conmigo en que salvo tu círculo íntimo de amigos y familiares y tal vez algún estudiante de filología buscando tema para su trabajo de graduación, a nadie le interesa . Entonces, ¿por qué de repente, un día te contacta un periodista de un medio  de comunicación que nunca ha tenido el menor interés por la cultura literaria, por qué querría entrevistarte?

Ha sucedido, recientemente, que medios de comunicación pura mierda como Repretel, Teletica o la Teja del Grupo Nación, se interesen por una obra literaria, pero ten en cuenta esto, no es por la calidad literaria, no es por la relevancia del texto, no es para reconocer el valor de tu trabajo, es porque seguramente hay en el texto algo que encaja bien como evento noticioso y como pequeño escandalillo, como efímera primera plana o titular para nutrir el morbo de una audiencia a la que tampoco le importa tu obra ni la literatura.

Me vienen a la memoria dos casos, el de “Bajo la lluvia Dios no existe “de Warren Ulloa-Argüello, y “El fuego cuando te quema” de Alí Viquez, obras tan disímiles en cuanto a calidad literaria y temática, pero con algo en común, ambas fueron premios nacionales de novela en su momento y que sacados de contexto algunos pasajes podrían despertar recelos, lastimar sensibilidades, u ofender. Lo triste, fue la manera en que fueron expuestos los autores, quienes, de buena fe, hablaron y se expresaron sobre su trabajo ante los medios; luego, hábilmente editadas sus intervenciones, y recurriendo a supuestas autoridades morales del clero que nada saben de literatura, se cuestionó la moralidad y la corrección de dichas obras. Pero eso sí, de su valor literario, absolutamente nada. Sencillamente oportunidades para rellenar de morbosidad los 45 minutos de noticiero o las columnas de un matutino que solo sirve para cambiar la jaula al perico.

Hubo dos resultados evidentes, primero: la publicidad gratis, sus obras, por fin visibles, se han vendido bastante bien, pero creo que no por las razones que originalmente esperaron sus autores. El otro resultado, fue satisfacer la malsana morbosidad de un público que ni siquiera lee ni aprecia la literatura.

Para que no te pase eso, cúrate en salud, si publicaste un libro y sin razón aparente te llama un periodista que quiere entrevistarte por tu libro, y extrae de él algo que fuera de su contexto puede interpretarse como herético, pornográfico, tabú, como sea, sigue los siguientes pasos:

1. Se amable, “con mucho gusto señor/señorita” y luego: “cobro cinco mil dólares por entrevista”. Seguramente te cuelga y ya no te molestará más y te habrás librado de ser su mequetrefe. Jamás des una entrevista gratis si no estás perfectamente claro de la buena fe, y de la calidad del medio que quiere entrevistarte. Nunca te dejes usar como relleno. Pero si a pesar de tu evasiva el periodista insiste, porque el medio de comunicación está dispuesto a pagarte lo que vales (algo que no ocurrirá jamás) Entonces:

2. “Con mucho gusto señor/señorita, envíeme sus preguntas por escrito, y le responderé, y solo autorizaré la divulgación de mis comentarios hasta que vea el reportaje editado antes de su publicación o emición, si estoy conforme lo avalaré, de lo contrario no, y mi número de cuenta para que depositen mis honorarios son estos…" Sin duda te colgará y te habrás librado de ese charlatán (de verdad parece mentira que sean egresados de una casa de estudios superiores).

3. Nunca te prestes a quien nada le importa tu trabajo literario, date a valer, (no es que en los casos que expuse no se hayan dado a valer los autores, sencillamente fueron embaucados por ser gente decente).

4. Pero si de todas maneras sabes de qué va la entrevista, y que es una oportunidad de publicidad gratis, y que tu obra se venderá como se venden botellas de cristalina e insípida agua, y no te importa, pues adelante.

Te daré más concejos en una próxima vez.


Germán Hernández.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu signo